EL PASO, Texas (OSV News) — El 24 de marzo, para conmemorar la festividad del mártir San Óscar Romero, cientos de personas se unieron a una marcha y vigilia en el centro de El Paso, encabezadas por el obispo de El Paso, Mark J. Seitz, y otros obispos católicos, clérigos y organizaciones, para pedir el fin de las deportaciones y detenciones masivas.
El Paso alberga uno de los mayores centros de detención masiva de los Estados Unidos. Desde mediados de diciembre, hasta tres personas acusadas de infracciones relacionadas con la inmigración han perdido la vida –incluido un caso dictaminado como homicidio– en Camp East Montana, ubicado en el extremo este de El Paso.