DALLAS—A sus 13 años Esteban Guerrero, está listo para comenzar una nueva etapa como estudiante de preparatoria.
La Academia San Felipe y San Agustín (SPSA) fue su hogar durante una década y en el otoño comenzará noveno grado en Cristo Rey Dallas College Prep.
“Me siento triste, feliz y nervioso porque ya no es la escuela secundaría, es preparatoria y va a ser muy diferente”, comentó el joven con una sonrisa nerviosa.
Atraído por la independencia que cultivan los jóvenes al experimentar el modelo de estudio y trabajo en Cristo Rey, Guerrero descubrió en ese plantel el escalón perfecto para avanzar hacia sus planes post-secundarios.
“Dios vino a mi casa hoy”. Esas fueron las palabras de un niño mexicano llamado César, mientras me miraba. Yo no las escuché personalmente. Otro misionero me las compartió después. César, de unos diez años quizá, tiene parálisis cerebral. Proviene de una familia pobre, pero profundamente amorosa, que vive en Puebla, en la región centro-oriente de México.
Su casa era sencilla, pero hermosa en su dignidad. En las paredes colgaban un crucifijo y una imagen de la Última Cena. A su alrededor había familiares que se turnaban para cuidarlo. Ellos brindaban ayuda y César les ofrecía algo igual de importante: compañía, alegría y sonrisas.
FRISCO— Desde las primeras horas de haber sucedido los fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela hace poco menos de un mes, Pedro y Mileza Álvarez buscaron como ayudar, sintiendo el abrigo de su comunidad parroquial en la Iglesia de San Francisco de Asís en Frisco.
El 24 de junio pasado dos grandes terremotos afectaron el noroeste y el centro de Venezuela, dejando un saldo de 4,490 personas muertas, 16,700 heridos y decenas de miles de desaparecidos.
En el día de la Virgen de Fátima, Estefania* recibió una visita que sintió como la respuesta a sus oraciones. El 13 de mayo pasado, un grupo de misioneros de Dallas llegaron a su casa al suroeste del centro de la ciudad de Puebla, en México, empujando una silla de ruedas por caminos de arena y gravilla, como regalo para su hijo Omar*.
El chico de 11 años es uno de los 140,000 niños que reciben asistencia terapéutica en el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil (CRIT) de Puebla.
Pope Leo XIV celebrated the 250th anniversary of the signing of the Declaration of Independence with the U.S. Ambassador to the Holy See and his family.
Independence Day is a reminder that Americans’ “inalienable rights” mentioned in the Declaration of Independence — life, liberty and the pursuit of happiness — are gifts from God, Cardinal Donald W. Wuerl said July 4 in the nation’s capital.
On the feast of Sts. Peter and Paul, Pope Leo XIV personally placed the pallium on the shoulders of 35 metropolitan archbishops, urging them to follow the example of the patron saints of Rome in being “builders of unity” and “servants of the truth in charity.”
Five Catholic bishops from the United States-Mexico border region led a day of pastoral accompaniment in Nogales, Arizona, and Nogales, Mexico, June 26 as the United States approaches its 250th birthday as a nation.
Four American archbishops have traveled to Rome to receive the pallium from Pope Leo XIV on the feast of Sts. Peter and Paul, joining newly appointed metropolitan archbishops from around the world in a centuries-old tradition.
Cardinals from around the world wrapped up a two-day extraordinary consistory on June 27 saying Pope Leo XIV’s initiative of convening the College of Cardinals twice in six months has already had one clear achievement — it has helped the cardinals to get to know one another.