Por Ilzydora Hernández
Especial para Revista Católica Dallas
GRAND PRAIRIE – Inspirados en el ejemplo de San Carlo Acutis, jóvenes de la parroquia de San Miguel Arcángel en Grand Prairie impulsaron el sueño de traer una estatua del santo millennial a su iglesia y reforzar su mensaje de santidad en la vida cotidiana de la juventud.
“San Carlo Acutis representa a la juventud de hoy y demuestra que una persona joven puede tener un gran impacto en la Iglesia”, dijo Madison Treviño, feligresa de San Miguel Arcángel y miembro del grupo de jóvenes.
Acutis, nacido en Londres de origen italiano, vivió una vida típica de adolescente marcada por el gusto de los videojuegos, los deportes y el saxofón. Antes de morir de leucemia en 2006, usó sus conocimientos de informática para crear una página web que catalogó más de 180 milagros eucarísticos en el mundo.
Treviño dijo que traer la estatua de este millennial canonizado el 7 de septiembre de 2025, es ayudar a la juventud de su comunidad a imitarlo en su camino a la santidad.
“La estatua puede inspirar a los jóvenes para que profundicen su vida de oración y utilicen las redes sociales y la tecnología de manera positiva para glorificar a Dios”, comentó.
SANTIDAD COTIDIANA
Para realizar el proyecto, los jóvenes elaboraron 140 frascos de oración con versículos bíblicos, rosarios y recursos para ayudar a las personas durante momentos de estrés y ansiedad.
Cerca de 40 frascos fueron entregados al grupo de jóvenes y el resto se vendió para recaudar fondos. Con el apoyo de la comunidad, los jóvenes reunieron $2,000 que les permitió adquirir la estatua en dos días.
El pasado 10 de mayo el reverendo Marco Rangel, párroco de San Miguel Arcángel bendijo la estatua y apoyó a los jóvenes en la coordinación para elegir el lugar de ubicación y su base.
El sacerdote de origen mexicano, declaró que espera que la estatua sea “inspiración para que los jóvenes reconozcan que la santidad es universal”.
Y reiteró el hecho que ha hecho a San Carlo Acutis un santo profundamente cercano a los jóvenes de hoy.
“Él no era un seminarista o monje, simplemente un joven que vivía su fe en la vida cotidiana”, recalcó el padre Rangel.
La estatua de San Carlo Acutis mide 47 pulgadas de alto y cuenta con ojos de vidrio. La comunidad de la Iglesia de San Miguel Arcángel puede observarla a la entrada de la nave principal del templo.
Pie de foto: El reverendo Marco Rangel (izquierda), posa junto a la estatua de San Carlo Acutis en compañía de Madison Treviño (Der), integrante del grupo de jóvenes de la Iglesia de San Miguel Arcángel en Grand Prairie, sus padres Laura y Rodrigo Treviño y su hermana menor Olivia Treviño, en mayo de 2026. Foto: Cortesía












