Por: Jeannette Lambert
Especial para Revista Catolica Dallas
Regresamos a nuestras comunidades escolares listos para edificar el Cuerpo de Cristo. Desde la fila de vehículos hasta la cafetería, nos unimos para apoyar a nuestros hijos. Todo el profesorado, el personal, los padres, el clero y los voluntarios trabajan arduamente para crear un ambiente donde los estudiantes se sientan seguros, amados y valorados.
La oración está presente en cada momento de la jornada escolar, ya que nuestra fe es el corazón de todo lo que decimos y hacemos. Elevamos el nivel de excelencia, animando a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial y celebrando sus éxitos personales.
Los padres son nuestros aliados en el camino académico durante todo el año escolar y resultan fundamentales para el éxito de la labor que realizamos juntos. Agradecemos a cada uno de los padres que han optado por la educación católica. Gracias por confiar a nuestras escuelas su mayor tesoro.
Como educadores católicos, nos enfocamos en el desarrollo integral del niño: física, emocional, espiritual y académicamente.
¡Sabemos que a los estudiantes les importará lo que enseñamos cuando sepan que a sus maestros les importan ellos! Nuestros maestros se esfuerzan al máximo por cuidar a los alumnos. Sacrifican su tiempo antes de clases, durante el almuerzo y después de la jornada escolar para asegurarse de que los estudiantes estén bien preparados y cuenten con lo necesario para alcanzar el éxito a lo largo de su vida.
Detenerse en la puerta al finalizar el recreo para secar lágrimas, resolver conflictos y calmar los nervios, es solo una de las muchas cosas que los maestros hacen a diario.
Al comenzar este nuevo año escolar, les invito a unirse en oración para que todos nuestros estudiantes crezcan en fe, conocimiento y virtud. Que el Espíritu Santo esté presente en todo el trabajo que realizamos juntos. Siguiendo el espíritu de San Francisco de Asís, que seamos canales de la paz, la compasión y el amor de Dios a lo largo de este año escolar.
Jeannette Lambert es la superintendente de escuelas católicas en la Diócesis de Dallas.
Pie de foto: Estudiantes de la escuela de El Buen Pastor en Garland, rezan en la misa del primer día de clases, el 11 de agosto de 2026. (Foto: Especial para RC/María Olivas).












