DALLAS – Cada mes de la Herencia Hispana, la comunidad de la escuela católica Bishop Dunne, tiene la oportunidad de apreciar el orgullo que sienten muchos de sus alumnos por las raíces culturales que heredaron de padres y abuelos.
El mensaje se amplifica gracias a las iniciativas que impulsa el club Latinos Unidos fundado en 2018 y que actualmente cuenta con 40 integrantes entre jóvenes de secundaria y preparatoria.
A través de conferencias, servicio comunitario, eventos recreativos y viajes, Latinos Unidos sen enfoca en fortalecer la conexión de los estudiantes con sus raíces.
Para Abby Orr, la educación católica ha sido una parte importante de su vida desde la infancia: primero como estudiante, luego como maestra y ahora como directora de escuela.
Orr, la nueva directora de la escuela católica Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, creció en la escuela católica San Pablo Apóstol en Richardson (ahora Escuela Clásica Católica San Pablo), a la que asistió desde el jardín de infancia hasta el octavo grado. Sus padres, Bill y Chrissie Keffler, han participado activamente en la Diócesis de Dallas desde que se unieron a la parroquia católica San Pablo Apóstol en 1983. Su ejemplo influyó en la visión que Orr tiene de la fe, la familia y la educación.
Regresamos a nuestras comunidades escolares listos para edificar el Cuerpo de Cristo. Desde la fila de vehículos hasta la cafetería, nos unimos para apoyar a nuestros hijos. Todo el profesorado, el personal, los padres, el clero y los voluntarios trabajan arduamente para crear un ambiente donde los estudiantes se sientan seguros, amados y valorados.
DALLAS– El regreso a clases que inició esta semana en las escuelas católicas de la Diócesis de Dallas, contó para los estudiantes de tres escuelas del oeste, con la preparación espiritual y académica de sus maestros, directores y personal administrativo.
El pasado 3 de agosto directores y maestros de las escuelas católicas de Santa Cecilia, Santa María del Carmelo (SMC) y la Academia Católica Santa Clara de Asís, participaron en un retiro de preparación para el nuevo año escolar bajo el lema “tres escuelas, una misión, unidos en la fe”.
DALLAS—Emoción y el deseo de leer mucho más libros es la motivación que despertó en Melanie Ortiz su reciente participación en el concurso anual diocesano de deletreo, realizado el pasado 15 de enero en la parroquia de San José en Richardson.
“Fue muy emocionante, pero también estaba nerviosa”, dijo la niña que cursa sexto grado en la escuela de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (OLPH en inglés). Ortiz representó a su escuela junto a Jacob Jackson que cursa séptimo grado.