En un mundo que se mueve con prisa, hemos aprendido a esperar resultados inmediatos. Queremos saber la temperatura y la buscamos en el teléfono; hacer una suma rápida, y abrimos la calculadora; capturar un momento, y levantamos la cámara antes de vivirlo. Tenemos respuestas instantáneas, entretenimiento constante y una gratificación casi automática. Sin embargo, esta cultura de inmediatez ha debilitado nuestra tolerancia a la frustración y ha desacreditado el valor formativo de la lucha.
DALLAS— Por años la comunidad de Santa Cecilia ha rezado el Via Crucis adentro de la iglesia, pero en esta Cuaresma un grupo de feligreses se comprometió a caminar 100 kilómetros —un promedio diario de 13 millas— durante seis días en España, con la idea de cristalizar el sueño de construir las estaciones de la cruz en el exterior de la parroquia.
GARLAND—Un equipo de dos maestras en la escuela católica de El Buen Pastor, viene desde hace tres años cambiando el futuro escolar de muchos niños para los que aprender a leer era un reto inalcanzable.
Pauline Stoffels y Vonda McFarling, están certificadas como terapeutas de lenguaje para el ámbito académico (CALT) y brindan intervención intensiva y multisensorial, para hacer de los niños disléxicos, lectores y escritores exitosos.
Todos hemos ido a la escuela. Tenemos hijos, nietos, sobrinos o familiares que asisten o asistieron a ella, y algunos de nosotros hemos hecho de la escuela nuestra casa fuera del hogar. Por eso, todos recordamos una clase o un grupo en particular: aquel que era especialmente inquieto, muy alegre, o que necesitaba, por así decirlo, un poco más de atención que otros.
Recuerdo una ocasión en la que llevé a uno de estos grupos a la clase de otro maestro. Ya tenían cierta fama, así que al verlos callados y alineados para entrar al salón, el maestro los felicitó y luego me preguntó, casi sorprendido: “¿Cómo lo hiciste? ¿Qué les diste?” Mi respuesta fue sencilla y sincera: amor.
Torneo de Golf del Obispo, une a la comunidad para apoyar la educación católica en la Diócesis de Dallas. GARLAND—…
Si se trata de ayudar, Elvira Pérez siempre ha dicho “aquí estoy” para la comunidad de la escuela de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (OLPH). Si se trata de deleitar el paladar, padres, maestros y estudiantes, saben que cuentan con “la sazón de la señora Pérez”, como llaman cariñosamente a la encargada de la cocina en ese plantel diocesano del sur de Dallas.
Durante las últimas dos décadas, Pérez de 68 años y cuyos cinco hijos se graduaron de OLPH, se ha dedicado a alimentar con esmero a los más de 150 estudiantes que tiene el plantel.
El obispo Edward J. Burns y Jeannette Lambert, superintendente de las Escuelas Católicas de la Diócesis de Dallas, emitieron un comunicado conjunto el 27 de agosto en respuesta al trágico tiroteo en la Escuela Católica Annunciation de Minneapolis. El tiroteo, ocurrido esa misma mañana, cobró la vida de al menos dos niños, hirió a otras 17 personas, incluyendo 14 niños, y dejó a la comunidad católica de luto.
Para Jennifer Fernando, el amor por los idiomas y su profunda fe en Dios la llevaron a un lugar donde cree que está destinada a estar : la Academia Católica Santa Clara de Asís.
Irónicamente, Fernando dijo que, al crecer, no disfrutaba de la escuela y no esperaba seguir una carrera trabajando en una escuela primaria y secundaria.
”Siempre me ha apasionado aprender” , dijo la nueva directora, “pero no lo asociaba con la escuela” .
Dios, sin embargo, tenía otros planes.
Reírse siempre ha sido el arma secreta de Coral Martínez para la vida. La boricua que se estrena como directora de la escuela católica de El Buen Pastor este otoño, ha vivido sus 25 años de carrera en la educación, bajo la guía de un principio: “si uno no está gusto con lo que hace, no va a ser un buen trabajo”.
Dispuesta a concretar ese ‘buen trabajo’ con alegría, Martínez, educada en escuelas católicas en su natal Puerto Rico, llega con la meta “de acoger a las familias, apoyar a los maestros y motivar a los estudiantes”.
Por Violeta RochaEspecial para Revista Católica Dallas DALLAS—Llevando al hombro una pequeña mochila que simulaba una capa de super héroe,…