GRAND PRAIRIE—-Aunque los tres llegaron por caminos diferentes, Alexia Hernández, Stacey Vera y Damián Hernández, sienten que todos han vivido lo mismo desde que están participando en el grupo juvenil Mano a Mano con Jesús en la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Grand Prairie.
“Antes era rebelde y tenía mal humor”, dijo Damián de 17 años. “Ya no me da miedo motivar a otros”, dijo Stacey de 15 años.“Siento que he dejado de ser ignorante sobre mi fe”, agregó Alexia de 20 años.
Su cambio ha sido el resultado de participar junto a otros 40 jóvenes cada semana en actividades orientadas a educarse en la vivencia juvenil a través de las enseñanzas de la Iglesia.