Inspirados en San Carlo Acutis, guían a sus compañeros para que vivan la fe con decisión, en un mundo que los reta a diario.
Por Constanza Morales
Revista Católica Dallas
GRAND PRAIRIE—-Aunque los tres llegaron por caminos diferentes, Alexia Hernández, Stacey Vera y Damián Hernández, sienten que todos han vivido lo mismo desde que están participando en el grupo juvenil Mano a Mano con Jesús en la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Grand Prairie.
“Antes era rebelde y tenía mal humor”, dijo Damián de 17 años. “Ya no me da miedo motivar a otros”, dijo Stacey de 15 años.“Siento que he dejado de ser ignorante sobre mi fe”, agregó Alexia de 20 años.
Su cambio ha sido el resultado de participar junto a otros 40 jóvenes cada semana en actividades orientadas a educarse en la vivencia juvenil a través de las enseñanzas de la Iglesia.
NECESIDAD DE DIOS
Mano a Mano con Jesús nació oficialmente el 7 de septiembre de 2025, día en que la Iglesia canonizó a Carlo Acutis.
El vicario de la parroquia, el padre Luis Sierra fue instrumental en promover entre los jóvenes de su comunidad, la iniciativa que llegó a sus oídos de parte de algunos jóvenes inquietos por inaugurar el grupo el otoño pasado.
Y es que a la inspiración del primer santo Millenial se sumó la iniciativa que ya venían impulsando algunos jóvenes luego de participar en un campamento católico en el verano de 2025.
“En estos tiempos los jóvenes necesitamos una guía de santidad”, declaró Ilzydora Hernández, una de las promotoras de la idea.
“Me motiva servir a Dios y ayudar a otros adolescentes que están perdidos en el mundo”, agregó la joven que hoy hace parte de los siete coordinadores del grupo.
“Siento muchas ganas de evangelizar. Esa es una meta de mi vida: ayudar a los jóvenes a llegar a Dios”, agregó Alexia Hernández, también en la coordinación.
Los jóvenes coordinadores planean cada semana los tópicos y las dinámicas que compartirán cada viernes con el grupo que hoy alcanza unos 45 participantes entre los 13 y los 17 años.
“Hemos crecido en amistad y en fe”, dijo Vera que sirve también como asistente en las clases de catecismo para estudiantes de séptimo grado.
“En las dinámicas he sentido muy fuerte el amor que Jesús me tiene”, dijo Damián. “Antes venía a la Iglesia por obligación, ahora lo necesito”, agregó.
Los jóvenes coordinadores están acompañados por seis parejas de esposos que brindan orientación para garantizar que los temas se mantengan fieles a las enseñanzas de la Iglesia.
“Nuestro rol es más que todo guiarlos en la fe”, dijo Juan Narvaez que junto a su esposa Ana, presta apoyo a los jóvenes. “Estudiamos el tema que ellos van a compartir con el grupo para asegurarnos que el material este dentro de la doctrina de la Iglesia”, agregó Ana.
Entre los temas que el grupo comparte figuran la Eucaristía, la castidad y el autoestima, entre otros.
“Cuando empecé todo esto pensaba que me hubiera gustado recibir esas enseñanzas para ser mejor cuando estaba más chica”, dijo Ilzydora Hernández. “Dios nos ha dado la misión de hablarle a todos de Él y nos corresponde no quedarnos callados”, agregó.
Mano a Mano con Jesús inició su ministerio en español, sin embargo hoy desarrolla sus actividades en inglés, pues la participación de jóvenes anglo parlantes se ha incrementado y su alcance ha llegado incluso a jóvenes que no han sido criados en la fe católica.
“Tenemos jóvenes que vienen de fuera de la parroquia porque han escuchado el mensaje y les motiva superarse y crecer como personas”, declaró Ana Narvaez. “Dios nos llama y nos recibe a todos y nuestra puerta está abierta”, concluyó.
Pie de foto: Integrantes del grupo Mano a Mano con Jesús en la Iglesia de la Inmaculada Concepción en Grand Prairie, participan el 13 de marzo de 2026 en una dinámica orientada a promover el trabajo en equipo para alcanzar metas. Foto: Especial para RC/María Olivas












