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En la Academia Santa Clara los datos ayudan a los alumnos a brillar

Por: Constanza Morales/Revista Católica Dallas

El sueño de ayudar a cada uno de sus estudiantes de una forma personalizada se cumplió este ciclo escolar para la maestra Samantha López que dicta matemáticas, ciencias y religión en la Academia Católica Santa Clara en Dallas.
Gracias al seguimiento de datos implementado por la escuela, la joven maestra ha podido crear ‘mapas de progreso’ para cada uno de sus alumnos de cuarto y quinto grado.
La instrucción basada en datos es un enfoque educativo en el que los maestros recopilan, analizan y utilizan periódicamente datos de los estudiantes para tomar decisiones informadas sobre la enseñanza y el aprendizaje.
López ve estos datos no como algo frío y lejano, sino como claves para ayudar a los niños a aprender mejor.
La instrucción basada en datos empezó a implementarse en Santa Clara desde el otoño pasado, cuando arrancó el ciclo escolar 2025-2026.La escuela educa a unos 200 niños de pre kínder a octavo grado y es la única en la Diócesis de Dallas que cuenta con un programa de enseñanza dual en inglés y español.

CADA NIÑO, UNA ESTRATEGIA

Para la maestra López que se graduó de este plantel en 2016, enseñar a cada estudiante desde una perspectiva individual, es tener la posibilidad de intervenir a tiempo dónde cada uno lo necesita más.
“Debemos diferenciar a los estudiantes porque su crecimiento en el aprendizaje no es igual para todos”, explicó.“Gracias a nuestro seguimiento de datos, podemos clasificar a los niños y ofrecerles intervención en grupos pequeños”, agregó.
López clasifica a sus estudiantes en función de su desempeño y de sus evaluaciones. “Esto fomenta la diferenciación, nos permite detectar brechas de aprendizaje y fomentar la colaboración entre estudiantes y docentes”, explicó.
La tecnología es una de las principales aliadas de la instrucción diferenciada en la Academia Santa Clara.
“Este año hemos implementado el uso de datos como un sistema de seguimiento para todo el campus y estamos monitoreando el progreso de MAP Growth para brindar intervenciones específicas a los estudiantes”, explicó la directora Jennifer Fernando.
MAP Growth es una evaluación computarizada que hace un seguimiento del crecimiento en asignaturas como matemáticas y lectura. Al evaluar las fortalezas y debilidades de los estudiantes en otoño, invierno y primavera, permite a los maestros diferenciar la instrucción y abordar las deficiencias específicas en las habilidades de cada alumno.
“Antes de utilizar la instrucción basada en datos, yo tuve dificultades para establecer objetivos personales para cada estudiante”, comentó la maestra López. “No tenía evidencia para entender las brechas que afectaban a cada uno”, agregó.
Ahora y con la evidencia en mano, López se sienta con cada alumno para que conozca todo lo que ha avanzado.
“¡Me encanta ver sus gráficos de datos y cómo mejoran! Es una gran motivación para ellos!”, comentó la maestra.
Continuar avanzando en el camino de la instrucción derivada de los datos, es una prioridad para López y la escuela Santa Clara.
“El principal desafío está en traducir los datos en acción”, dijo López y mencionó que la escuela ha contratado un tutor de matemáticas para ayudar a identificar las intervenciones más efectivas para abordar las deficiencias de sus alumnos en esa materia. “En Santa Clara se están produciendo cambios con los datos que implican poner primero el éxito educativo de nuestros estudiantes”, dijo. En el aula de López la instrucción guiada por datos no se trata de números en una hoja, sino de escuchar lo que cada estudiante necesita. Porque cuando los datos se entienden como señales y no como etiquetas, la enseñanza se transforma y el aprendizaje florece.

Pie de foto: El seguimiento de datos permite a los maestros en la Academia Santa Clara clasificar a los niños en niveles y ofrecerles intervención en grupos pequeños. Foto: RC/María Olivas

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