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Una vez caminante, hoy guía: Mandujano acompaña a los jóvenes camino al liderazgo

Por Constanza Morales
Revista Católica Dallas

DALLAS—Su trabajo como asesor financiero fue, sin haberlo previsto, el punto de partida que llevó a Giovanni ‘Gio’ Mandujano a descubrir que su verdadero crecimiento no estaba en los mercados, sino en el servicio a Dios, donde finalmente encontró el propósito que su corazón buscaba.

Hoy, ese propósito se concreta en acompañar a jóvenes adultos en su camino para convertirse en líderes parroquiales, formando y enlazando comunidades donde puedan vivir su fe de manera visible, comprometida y fraterna, transformando no solo sus parroquias, sino también su propia generación.

“Me gusta mucho saber que puedo servir y ayudar a mucha más gente. Le tengo mucho cariño a los grupos juveniles porque yo también tuve un encuentro con Jesús y quiero ayudarlos a vivir lo mismo”, comentó.

Graduado de la Universidad del Norte de Texas con una licenciatura en finanzas, Mandujano cuenta con más de cinco años de experiencia ministerial y administrativa, y desde octubre pasado, asumió como Director Asociado de Outreach and Diversity en la Diócesis de Dallas, convirtiéndose también en el punto de contacto para la Pastoral Juvenil Hispana (PJH).

VINE A SERVIR 

“Es una puerta para acompañar y formar a los líderes de nuestras parroquias hispanas para que sientan con confianza que están llamados por el Señor para ser guía de sus grupos”, comentó sobre PJH. 

Durante más de cuatro décadas la pastoral ha acompañado a los jóvenes adultos hispanos promoviendo su formación con apoyo en la riqueza de la identidad cultural, la preparación sacramental y la colaboración diocesana. 

Mandujano dijo que en la actualidad hay 14 parroquias activas en PJH, además de los grupos Jornada Juvenil y Comunidad Católica Merkabá.

“Hacemos juntas mensuales con los líderes de los grupos juveniles donde les ofrecemos un espacio para que puedan caminar y servir más. Queremos que ellos tengan un tiempo en el que puedan recibir formación, puedan respirar y tener un espacio para ellos”, explicó. 

Oriundo de Apaseo el Grande, en el estado de Guanajuato, en México, Mandujano creció en Dallas en las parroquias de Santa María del Carmel (SMC) y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (OLPH). Allí, desde temprano, fortaleció su vida de oración. 

“Acudo al Señor por necesidad pero también en mis tiempos de alegría para agradecerle. Lo más importante para mi es la Eucaristía y poder tener el silencio de conversar íntimamente con el Señor en la Hora Santa”, dijo.

La experiencia de integrarse a la Comunidad Católica Merkabá, donde sirvió como Jefe del Ministerio de Jóvenes Adultos, junto con su posterior labor como administrador parroquial en la Iglesia de Santa Cecilia, lo transformaron en un líder íntegro y cercano.

“No estoy aquí para que los jóvenes adultos me miren, sino para que ellos miren a Cristo”, dijo acerca de su actual función. “En esta posición que Dios me ha puesto, soy mas que todo un servidor para los jóvenes. Estoy aquí para ayudarlos a alcanzar sus metas como líderes. Yo también estuve en esos zapatos y tuve dudas. Muchos apenas empiezan su camino con Cristo y poder acompañarlos en ese caminar es lo más gratificante”. 

La rica diversidad cultural que define a nuestra diócesis expande el alcance de Mandujano a otras comunidades de jóvenes.

“Así como hacemos sentir a los jóvenes adultos hispanos llamados a servir con Dios, también queremos hacerlo con líderes de otros orígenes. Se trata de escucharlos y hacer que se sientan vistos, porque son igualmente importantes en nuestra Iglesia”, agregó. 

Cuando piensa en el futuro, Mandujano se expresa con optimismo. 

“Esta generación que viene se está acercando más a la fe y a seguir creciendo en ese llamado”, dijo con entusiasmo. 

Al mismo tiempo, reconoce que es vital fortalecer los caminos de formación, asegurando que cada paso refleje con fidelidad las enseñanzas de la Iglesia y los prepare para guiar con convicción en sus parroquias y comunidades.

“Es importante tener una cultura de oración. Formar estos lideres a través de talleres de discernimiento y formación y crear puentes de comunicación y fraternidad”, concluyó. 

Pie de foto: Como director asociado de alcance y diversidad en la Diócesis de Dallas, Giovanni ‘Gio’ Mandujano es el punto de contacto para la Pastoral Juvenil Hispana, un ministerio que lo conecta con su herencia y su deseo de aportar a su comunidad en la formación de nuevos líderes parroquiales.  (Foto: Especial para RC/María Olivas)

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