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Los Guadalupanos: como roca firme que sostiene el llamado

Por Violeta Rocha/Especial para Revista Católica Dallas

IRVING– Sintiéndose orgullosa, Verónica Franco llegó puntual el pasado 1 de febrero a la misa pública que se ofreció en el Seminario de la Santísima Trinidad (HTS em inglés), donde el Grupos Guadalupanos de la Diócesis de Dallas, entregaron una donación que vienen haciendo desde hace dos décadas en apoyo a las vocaciones sacerdotales.

Franco, que coordina el Grupo Guadalupano en su parroquia, la Iglesia de San Miguel Arcángel en Grand Prairie y es originaria de Jalisco, México, hizo parte de unos 70 miembros de los Grupos Guadalupanos que asistieron ese día a HTS.

“Estamos muy necesitados de sacerdotes y es un gran orgullo poderlos ayudar en lo posible, aunque sea algo pequeño”, comentó. “Saber que van a seguir adelante en lo que vinieron a hacer aquí y prepararse para ser unos grandes y santos sacerdotes, es una gran bendición”, agregó.

TESTIMONIO DE FE
Un total de 12 grupos de diversas parroquias diocesanas integran actualmente Los Grupos Guadalupanos.

El seminario HTS recibió de ellos $15,100 que hacen parte de la recaudación de fondos que los grupos llevan a cabo cada noviembre en su Conferencia Anual donde realizan ventas y rifas.

Alice Hernández miembro de Los Grupos Guadalupanos dijo que entregarían una donación similar al Seminario Redemptoris Mater de Dallas y otra a la Orden de los Carmelitas Descalzos que sirven en la Diócesis de Dallas.

“Todos los grupos trabajaron muy duro para vender los boletos de la rifa”, comentó.

“Siempre esperamos con alegría su visita y agradecemos sus oraciones”, dijo el padre Vincent Anyama, rector de HTS. “Es importante que los seminaristas vean que el pueblo de Dios está rezando por ellos y que sus oraciones son importantes para el crecimiento de las vocaciones”, agregó.

El rector dijo que actualmente HTS tiene 75 seminaristas en formación y alabó el apoyo de Los Grupos Guadalupanos en el camino de estas vocaciones.

“Estamos a capacidad y eso es un testimonio del poder de las oraciones y el apoyo, porque también se requiere de mucha ayuda financiera para asegurar que estos hombres sean formados muy bien para servirnos y proveer los sacramentos a nuestra iglesia”, comentó el reverendo Anyama.

“Su presencia significa mucho para nosotros y ellos han sido una roca en muchos sentidos”, agregó.

El seminarista Javier Pérez, quien cursa su segundo año en HTS celebró poder ser testigo de esta visita anual, que se conoce como “Día de los Guadalupanos” en el seminario.

“Verlos aquí, ver sus caras y platicar con ellos es una bendición y una
felicidad”, dijo agregando que se siente “muy querido” por sus oraciones “y esta gran donación que han dado a nuestro seminario ya por 20 años”.

Pérez, viene de la Diócesis de Austin, del Centro Católico de la Universidad de Texas. “Sabemos que estamos aquí por la voluntad de Dios, pero también Dios llama a gente que nos apoya y entonces ver sus caras y platicar con ellos es una felicidad”, agregó.

Por su parte el seminarista Josiah Virnig, también de la Diócesis de Austin al conversar con un grupo de Guadalupanas, dijo que es gracias a las oraciones de Los Guadalupanos que se mantiene firme en su camino vocacional.

“Sé que sus oraciones desde tantos años atrás están haciendo ahora un impacto en mi vocación y estoy muy agradecido por eso”, comentó.

Pie de foto: Miembros de Los Grupos Guadalupanos de la Diócesis de Dallas posan con el rector del seminario Holy Trinity, el reverendo Vincent Anyama (centro-izquierda) y seminaristas, el 1 de febrero cuando Los Guadalupanos entregaron un donativo de $15,100 para apoyo de las vocaciones en ese seminario diocesano. (Foto: Especial para RC/Violeta Rocha)

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