Por Violeta Rocha
Especial para Revista Católica Dallas
FRISCO— Desde las primeras horas de haber sucedido los fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela hace poco menos de un mes, Pedro y Mileza Álvarez buscaron como ayudar, sintiendo el abrigo de su comunidad parroquial en la Iglesia de San Francisco de Asís en Frisco.
El 24 de junio pasado dos grandes terremotos afectaron el noroeste y el centro de Venezuela, dejando un saldo de 4,490 personas muertas, 16,700 heridos y decenas de miles de desaparecidos.
La mayor parte de los refugiados, unas 10,908 personas, se encuentra en La Guaira (centro-norte) y se han instalado hasta el momento 108 campamentos en Venezuela con capacidad para recibir a 25,000 personas sin hogar.
Originarios de Barquisimeto, ubicada en la región centro occidental de Venezuela, los Álvarez han sido feligreses de San Francisco por más de una década, tiempo que ha pasado desde que salieron de su país para establecerse en el norte de Texas.
Durante estos años los esposos han servido en varios ministerios en su parroquia. Actualmente fungen como sacristanes o encargados de preparar todo lo necesario para las celebraciones eucarísticas.
Sin embargo el pasado 28 de junio Pedro y Milena sirvieron como ministros de eucaristía en la misa de las 2 p.m. ofrecida por las víctimas de los terremotos y sus familiares en Venezuela. La parroquia ofreció todas las misas de ese día para orar por la tragedia desencadenada en ese país sudamericano.
“Estamos buscando reunir donaciones y estamos en cadenas de oración en nuestra parroquia”, dijo Pedro Álvarez.
HERMANDAD SOLIDARIA
La mañana del sábado 27 de junio, Álvarez rezó el rosario junto a otros 120 hombres del grupo “Ese Hombre eres Tu”, encomendando a la Virgen María a todo el pueblo venezolano y pidiendo su intercesión por el alivio de todos los afectados.
“Sentimos el dolor de nuestras personas, porque ahí están nuestras madres, nuestros hermanos, nuestros familiares y nuestros vecinos”, dijo Álvarez.
El venezolano Ángel Briceño, perteneciente al ministerio ACTS de la parroquia, decidió responder a la tragedia en su país natal, convirtiendo su empresa en un centro de acopio de donaciones.
El ministerio ACTS es un movimiento de apostolado laico que busca revitalizar la fe y construir comunidad a través de retiros de fin de semana y servicio continuo.
“Fue una forma de decir, ‘aquí estoy’ y saber que lo que pasó Jesús en el Calvario no ha sido en vano”, dijo Briceño.
La iniciativa de Briceño junto a un grupo de empresarios locales recolectó el pasado 28 de junio un estimado de 200 toneladas de artículos médicos, alimentos y ropa para enviar a las víctimas en Venezuela.
“Esta es una forma de tantas, para ayudar a quien lo necesita. No hay palabras para describir lo trágico y catastrófico que ha sido esto para Venezuela y a uno no le queda más que ayudar”, dijo.
Las donaciones fueron enviadas de Dallas a Miami, trabajando directamente con GEM (Global Empowerment Mission, por sus siglas en inglés) organización sin fines de lucro especializada en desplazar ayuda y donativos en zonas afectadas por emergencias, tragedias y desastres.
“Que nuestra comunidad nos ayude a mantener nuestra espiritualidad, nos hace confiar en que cuando hay algo tormentoso como lo que está pasando, es nuestra fe la que nos sostiene”, concluyó Mileza Álvarez.
La segunda colecta del domingo 19 de julio en las parroquias de la Diócesis de Dallas tendrá como destino ayudar a las víctimas de los terremotos en Venezuela.
Pie de foto: Feligreses oran el domingo 28 de junio en la Iglesia de San Francisco de Asís en Frisco. La parroquia ofreció todas las misas dominicales de ese día, para orar por las víctimas que dejaron dos fuertes terremotos sucedidos el 24 de junio en Venezuela. (Foto: Especial para RC/Ben Torres)












