Por Violeta Rocha
Especial para Revista Católica Dallas
DALLAS—Emoción y el deseo de leer mucho más libros es la motivación que despertó en Melanie Ortiz su reciente participación en el concurso anual diocesano de deletreo, realizado el pasado 15 de enero en la parroquia de San José en Richardson.
“Fue muy emocionante, pero también estaba nerviosa”, dijo la niña que cursa sexto grado en la escuela de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (OLPH en inglés). Ortiz representó a su escuela junto a Jacob Jackson que cursa séptimo grado.
Con su participación, el duo acabó con un periodo de tres años que OLPH llevaba sin participar en la competencia.
A principios de diciembre pasado el plantel celebró su propio concurso de deletreo. Ortiz y Jackson, ganaron primer y segundo lugar en la ronda final de los estudiantes de quinto a octavo grado.
“Los ayuda a expandir y enriquecer su vocabulario”, dijo la consejera Elizabeth García sobre el concurso diocesano de deletreo.García quien coordinó la participación de Ortiz y Jackson este año, resaltó el beneficio que la competencia brinda a los estudiantes. “Incluso si no ganan el hecho de intentarlo los motiva a buscar otras oportunidades que no habían estado seguros de tratar antes”, comentó.
INTENTAR YA ES GANAR
Además del entrenamiento regular en ortografía y vocabulario, García dijo que la escuela se asegura de comunicarle a los estudiantes el orgullo que sienten por su representación.
“Toma mucho valor pararse frente a una audiencia y puede ser muy estrenaste, pero siempre vale la pena intentar,” dijo García. “Somos una escuela pequeña, con una comunidad pequeña y no importa de donde vienes, lo que importa es cómo te presentas, divertirse y disfrutar, porque es parte del camino educativo,” agregó.
El día de la competencia diocesana, Melanie Ortiz combatió los nervios reafirmando su deseo de participar. Cuando vio la confianza del resto de estudiantes, la chica supo que cualquiera podía ganar y “que tenía que dar lo mejor”.
Un total de 30 estudiantes participaron a nivel diocesano durante 25 rondas. Ortiz llegó hasta la tercera ronda y más que tristeza sintió gratitud por la oportunidad de representar a su escuela.
La experiencia dejó a Melanie con ganas de prepararse mejor para el próximo año. “Definitivamente voy a estudiar más y a leer más libros entendiendo cómo se deletrean las palabras”, dijo.“Quiero motivar a mis compañeros a que también participen y quiero regresar el próximo año”, agregó.
La consejera García dijo que la meta el próximo año es lograr que OLPH esté en los seis finalistas de la competencia diocesana de deletreo y destacó como la mayor ganancia de la participación este año el ver a los estudiantes esforzarse y crecer.
Pie de foto: Jacob Jackson (Izq) de séptimo grado, la consejera Elizabeth García y Melanie Ortiz de sexto grado, posan el 22 de enero de 2026 en la escuela católica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Dallas. Ortiz y Jackson representaron al plantel el 15 de enero en la competencia diocesana de deletreo. Foto: Especial para RC/María Olivas














