Skip to main content Scroll Top

Sillas de Ruedas

RC_AWM_Puebla_RE17

En los más vulnerables, descubrí la mirada de Dios

“Dios vino a mi casa hoy”. Esas fueron las palabras de un niño mexicano llamado César, mientras me miraba. Yo no las escuché personalmente. Otro misionero me las compartió después. César, de unos diez años quizá, tiene parálisis cerebral. Proviene de una familia pobre, pero profundamente amorosa, que vive en Puebla, en la región centro-oriente de México.

Su casa era sencilla, pero hermosa en su dignidad. En las paredes colgaban un crucifijo y una imagen de la Última Cena. A su alrededor había familiares que se turnaban para cuidarlo. Ellos brindaban ayuda y César les ofrecía algo igual de importante: compañía, alegría y sonrisas.

RC_AWM_Puebla_RE23

Misión Puebla: sillas que abren puertas de esperanza

En el día de la Virgen de Fátima, Estefania* recibió una visita que sintió como la respuesta a sus oraciones. El 13 de mayo pasado, un grupo de misioneros de Dallas llegaron a su casa al suroeste del centro de la ciudad de Puebla, en México, empujando una silla de ruedas por caminos de arena y gravilla, como regalo para su hijo Omar*. 

El chico de 11 años es uno de los 140,000 niños que reciben asistencia terapéutica en el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil (CRIT) de Puebla.