DALLAS— Desde que era niño Adan González aprendió el significado de luchar por las oportunidades y de la mano de sus padres originarios de León, Guanajuato, México, recibió la enseñanza de la fe, una enseñanza que se convirtió en luz al llegar a la Iglesia del Santísimo Sacramento en Oak Cliff.
“Ir a donde Dios los manda” ha sido la consigna del padre Roshan Fernandes que hace 18 años llegó a la Diócesis de Dallas, luego de discernir su vocación como sacerdote misionero en el seno de la Comunidad del Camino Neocatecumenal en su natal India.
Servir en Dallas a comunidades predominantemente hispanas, ha sido la encomienda que en las últimas dos décadas, Dios ha tenido para este sacerdote amante del cricket, graduado en economía e historia y aficionado a la iconografía religiosa.
En la parroquia de El Buen Pastor de Garland, varios ministerios de música han unido esfuerzos para llevar a cabo una grabación discográfica que busca fortalecer la vida espiritual de la comunidad.
Este proyecto ha abierto un puente hacia la evangelización, preparando el corazón de los fieles para recibir el mensaje de salvación a través de la música.