DALLAS— Con uniforme y útiles escolares listos, pero sobre todo con el corazón lleno de gratitud, Daniel de Jesús García de 12 años, está listo para iniciar su sexto grado en la escuela católica de San Bernardo de Claraval (SBS, por sus siglas en inglés) al sureste de Dallas.
A simple vista su alegría podría compararse con la de cualquier niño al finalizar el verano, pero para Daniel y su familia, el regreso a SBS este otoño se siente como ‘un milagro’.
Sus padres, de origen mexicano y residentes en Dallas desde hace dos años, estaban en riesgo de retirar a Daniel del plantel a causa de dificultades económicas.
“Nunca perdí la esperanza”, narró María Guadalupe García madre de Daniel. Cuando el padre de Daniel perdió su trabajo en noviembre pasado, madre e hijo decidieron refugiarse en la devoción a San José para pedir ‘un milagro’ que permitiera al hogar solventar la matrícula del niño.