La frase con la que la Iglesia inaugura la Cuaresma es —”Conviértete y cree en el Evangelio”— contiene en sí misma todo el sentido de este tiempo litúrgico y puede iluminar de manera muy concreta los sacrificios que los jóvenes están llamados a vivir.
Conviértete significa cambiar de dirección, revisar el rumbo de la propia vida. Por eso, el primer paso cuaresmal no es externo, sino interior: atreverse a mirar a la dirección propia del corazón.
Deacon Ryan Sales has always felt a call to serve; and he has found many ways to do it—as a member of the Canadian Air Force, a paramedic, a homicide detective. But it wasn’t until he became deacon that his call to service gained focus: as a call to serve God and His Church.
Por Violeta Rocha Especial Revista Católica Dallas DALLAS— Levantarse más temprano y dejar obligaciones de lado para “comenzar bien este…