DALLAS— Desde que tenía tres años, Daniel Avilez, supo que quería bailarle a la Virgen de Guadalupe. Cuatro años después, este diciembre, su sueño se hizo realidad cuando la Danza Matachines de la Catedral Santuario Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe, convocó a niños entre los 4 y 14 años, para dar forma a un nuevo capítulo: la danza Estrellitas de la Virgen.
El ministerio encontró en la formación de nuevos danzantes, la mejor forma de celebrar medio cuarto de siglo de historia en la Diócesis de Dallas.
McKinney — Tocando el tambor y danzando para la Virgen de Guadalupe, Daisy Saldaña aprendió a ser católica. Su guía e inspiración ha sido siempre su madre, Martha Saldaña, que durante 16 años bailó junto a la Danza Matachines de San Miguel Arcángel y ahora es parte de la coordinación.
A los siete años Daysi se hizo matachín y celebró sus quince convirtiéndose en la Tamborera del grupo, que por generaciones se ha mantenido formando niños y jóvenes en esta tradición esencial de la fe católica mexicana.