“Ir a donde Dios los manda” ha sido la consigna del padre Roshan Fernandes que hace 18 años llegó a la Diócesis de Dallas, luego de discernir su vocación como sacerdote misionero en el seno de la Comunidad del Camino Neocatecumenal en su natal India.
Servir en Dallas a comunidades predominantemente hispanas, ha sido la encomienda que en las últimas dos décadas, Dios ha tenido para este sacerdote amante del cricket, graduado en economía e historia y aficionado a la iconografía religiosa.